El período de la adolescencia constituye una etapa de transformaciones donde se producen nuevas sensaciones, además de cambios en la personalidad y en el aspecto físico.
En tus proyectos de futuro seguramente no figuraba esta enfermedad, ya que suele presentarse de improvisto y sin que uno pueda prepararse para ello. Además, los síntomas que suelen aparecer son muy comunes y, al principio, no hacen sospechar una enfermedad de estas características.
Hemos diseñado esta página especialmente para tí, porque sabemos que necesitas mensajes diferentes a los de los niños y también a los que se dan a los adultos.
Para los chicos y chicas de tu edad suele ser importante la pertenencia a un grupo, que conlleva generalmente un cierto aspecto físico o imagen, detalles en la forma de vestir, así como también la participación en determinadas actividades. A partir del diagnóstico de enfermedad muchas de estas actividades se verán limitadas por un tiempo.
Ya no eres un niño, te encuentras en un período en donde reclamas más y más independencia. Esto se acompaña con cambios físicos naturales relacionados con la pubertad y el desarrollo que pueden verse influidos por los efectos de algunos tratamientos.
Una de las preocupaciones de los adolescentes tras el diagnóstico está relacionada con el futuro y el tiempo en que los tratamientos les tendrán alejados de sus actividades cotidianas, además de los cambios que se pueden produciren el propio aspecto físico. Estas preocupaciones son normales, pero es importante pensar que es sólo por un período y que lo más importante para ti, es recuperar tus fuerzas para volver a tus actividades o iniciar proyectos nuevos.
Es por ello fundamental continuar con las “actividades habituales” lo máximo que se pueda (estudiar, mantener las aficiones y la comunicación con los amigos, entre otros aspectos) siempre con el consejo y el apoyo del equipo de médicos y profesionales que te atienden.
Atención
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