
La vuelta a la actividad laboral puede ser para los afectados una oportunidad para retomar los contactos con amigos y colegas, centrarse en algo diferente a la propia enfermedad y volver a estar involucrados en proyectos que demandan iniciativa y creatividad.
Comunique a su médico y al equipo que le atiende su intención de volver al trabajo. Comparta con ellos las preocupaciones que tenga y pida consejo acerca del número de horas que le recomiendan para empezar.
Para comenzar pede ser importante contactar con un colega de su confianza para ir preparando su llegada. Si ha informado acerca del motivo de su ausencia, no tendrá que dar tantas explicaciones si ha habido cambios en su aspecto.
Si su empresa cuenta con un departamento de recursos humanos, le aconsejamos que se ponga en contacto con ellos, si no lo ha hecho todavÃa, y que juntos programen el modo de regresar a la actividad.
Comunique si se incorporará a la jornada completa o al inicio, realizará una jornada reducida.
En la vuelta al trabajo puede ser útil:
Esconder las propias limitaciones, asà sean momentáneas, puede ocasionar situaciones de falta de confianza. Sea sincero y planifique su reincorporación de modo que sea paulatina y no se sienta demasiado presionado.
Si se siente en buena forma y disfruta de su trabajo, recuerde a su jefe o responsable que no es necesario cambiar o adaptar sus tareas porque ha estado enfermo. Sus compañeros reaccionarán de modo muy diferente y con prejuicios y creencias de todo tipo. Trate de ser sincero y comunique mensajes claros. Evite rumores y comentarios erróneos.
Si se siente discriminado en el trabajo o percibe que le han asignado tareas de menor responsabilidad sin motivo alguno, o si ha sido despedido sin causa alguna, no dude en informarse para iniciar una reclamación formal.
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