La recaída

Cuando la enfermedad vuelve a presentarse, a pesar de haber seguido los tratamientos indicados por el equipo médico, se le llama recaída. La enfermedad puede reaparecer en el mismo lugar del inicio o puede presentarse en otra parte del cuerpo. Es normal que este pensamiento esté presente en los afectados y también en los familiares.

Estas preocupaciones suelen ser más intensas en el momento de los controles y provoca sentimientos y emociones muy contradictorias. No obstante, para algunas personas las preocupaciones relacionadas a la recaída, les impiden desarrollar sus actividades con normalidad. En el caso en que esta situación se presente es mejor consultar con un profesional para recibir ayuda.

Hable con su médico acerca del riesgo de una recaída para el tipo de cáncer que Ud. ha padecido y según la respuesta a los tratamientos que ha tenido. Puede hablar abiertamente de ello y recibir información adecuada, puede ayudarle a afrontar miedos y falsas creencias.

Durante la comunicación con el médico puede:

  • Hacer una lista de los posibles síntomas que indicarían una recaída
  • Comentar si estos pensamientos son repetitivos y no le dejan llevar una vida normal
  • Recibir consejo acerca de conductas a evitar, para prevenir una recaída

Recuerde que es importante compartir sentimientos y preocupaciones, es una manera de deshacerse de la carga emocional que suponen. En este sentido, las asociaciones de pacientes cuentan con personas especialmente preparadas para dar apoyo a los pacientes y con grupos de ayuda mutua.