Aspectos emocionales relacionados con el cáncer

Recibir la noticia de padecer cáncer es vivida, aún en la actualidad, como un acontecimiento que rompe con nuestra cotidianeidad y provoca dolor, miedo, incertidumbre. A partir de este shock inicial que perdura por un tiempo, una información adecuada sobre las posibilidades de tratamiento y cura, según el tipo de cáncer, es el mejor apoyo para comenzar el proceso de adaptación a la enfermedad y las implicaciones que genera a nivel personal, familiar y social.

Entre las reacciones más habituales que los afectados pueden presentar, mencionaremos algunas como:

Shock

Es normal que la noticia de padecer una enfermedad como el cáncer llega en la mayoría de los casos como una situación inesperada que rompe con nuestra rutina y con nuestros planes futuros. El impacto que puede producir en nuestras vidas, puede llevarnos a pensar que ha ocurrido un error médico o a solicitar repetir los exámenes otra vez.

Perdida de control y desorientación

Puede suceder que la noticia provoque una sensación de que es una situación demasiado difícil de afrontar para la que no contaremos con las fuerzas necesarias. Estos son sentimientos normales que irán pasando a medida que conozca al equipo que le atenderá y la modalidad con la que recibirá los tratamientos.

Miedo e incertidumbre

La palabra cáncer genera una serie de pensamientos relacionados con la muerte y la posibilidad de sentir dolor, o rechazo social. Muchos son los pacientes que hoy han superado la enfermedad. En la actualidad existen tratamientos contra el dolor.

Tristeza y angustia

A partir del diagnóstico sentirá que su vida ha cambiado. Es probable que tienda a pensar que su vida era completa antes de esta situación y, por lo tanto, sienta tristeza por la pérdida del estado de salud, de su cotidianeidad y los planes que tenía organizados. La experiencia del cáncer es un desafío importante que puede darle modo de descubrir una nueva forma de apreciar la vida.

Rabia

La pregunta “¿por qué a mi?” es inevitable que pase por su mente. Generalmente la rabia lleva consigo sentimientos relacionados al miedo y a la incertidumbre acerca del futuro. Es importante poder comunicar a quienes le rodean, familiares y amigos, que estos sentimientos no son dirigidos a ellos, sino fruto de la situación en la que se encuentra.

Conductas de negación y aislamiento

Puede suceder que algunos afectados nieguen estar enfermos de cáncer, y aunque difícil de comprender, es otra forma de afrontar la situación y reaccionar ante ella. Esta actitud puede ser momentánea o puede perdurar por un largo tiempo. En este caso, prefieren evitar hablar de la enfermedad o simplemente, le restan importancia. Muchas personas prefieren apartarse de sus actividades y círculo social cotidiano, mientras están enfermos.

Ansiedad

Estas son reacciones que responden a la situación por la que se está pasando. Pueden perdurar durante todo el tratamiento o inclusive continuar en el tiempo, por temor a que la enfermedad vuelva a aparecer. Es normal pasar por períodos de profunda tristeza o falta de esperanza, pero se debe prestar atención si se presentan:

  • Síntomas físicos como: nausea, falta de apetito, diarrea, dolor en el pecho, palpitaciones, dolores de cabeza, entre otros.
  • Dificultades para dormir, fatiga o falta de energía.

Esta situación puede ocasionar consecuencias a nivel psicológico como un estado de preocupación permanente, pensamientos negativos, miedo, pensamientos repetitivos, entre otros.

En este caso es importante comentar la situación con el equipo médico y pedir la asistencia de un profesional especialista.

Depresión

Es un estado que puede ser difícil de identificar al inicio, sobretodo porque los síntomas físicos pueden cubrir esta condición.

Si a las dificultades iniciales y la tristeza de las primeras semanas se suman otras dificultades como las que se mencionan a continuación, puede encontrarse en la condición de necesitar ayuda:

  • Falta de estímulo en la realización de las actividades que solían ser placenteras
  • Dificultades en el sueño
  • Falta de concentración
  • Sentimientos de culpabilidad, falta de esperanza, sensación de descontrol
  • Ganas de llorar la mayoría del tiempo
  • Sentimientos de irritabilidad
  • Estado de ánimo negativo la mayoría del tiempo
  • Falta de apetito
  • Falta de energía
  • Ansiedad, ataques de pánico
  • Pensamientos suicidas
  • Crisis de pánico
  • Insomnio

La importancia de pedir ayuda es fundamental. Con un tratamiento adecuado contra la depresión, se obtienen buenos resultados. En este sentido la familia y los cuidadores desempeñan un rol fundamental para la recuperación del afectado.

Comunique la situación al equipo médico que le ayudarán y orientarán para conseguir el tratamiento más indicado para su caso particular.