
La sexualidad
Las personas que reciben tratamientos de quimioterapia o radioterapia viven una serie de malestares como consecuencia del plan de tratamientos. Entre ellas se incluyen la fatiga, la ansiedad y las preocupaciones derivadas de la situación, junto a los cambios del propio cuerpo y problemas relacionados con la alimentación.
Esta situación puede influir temporáneamente y afectar el deseo sexual, tanto del enfermo como de su pareja. No obstante, esto no quiere decir que las personas que estén en tratamiento no puedan seguir con la propia vida sexual. No existe ninguna indicación médica que haga suspender las relaciones sexuales.
Intente elegir posturas en las que se encuentre cómodo. Puede suceder que las que realizaba anteriormente no sean las más indicadas para su situación actual o incluso, le provoquen molestias.
Si, como resultado de los tratamientos presenta dificultades de erección u otra disfuncionalidad sexual, no dude en consultar con el equipo que le atiende, ya que podrán orientarle sobre este tema.
En el caso de las personas que han perdido un órgano o una parte del propio cuerpo, la vuelta a una vida sexual plena puede resultar más prolongada. Es aconsejable que se tome el tiempo necesario, que trate de dialogar con su pareja y si se encuentra en dificultades, pida ayuda a un profesional especializado.
Recuerde que la vida amorosa se alimenta de abrazos, caricias y gestos de ternura. Hablar de ello con su pareja, puede darle la oportunidad de compartir los sentimientos y brindarse apoyo mutuo durante esta situación. No olvide que existen muchos modos de alcanzar intimidad con el/la compañero/a.
La fertilidad
Existen una serie de consejos e indicaciones médicas que es aconsejable respetar, entre las que mencionamos:
En relación a la fertilidad, puede verse afectada debido a la propia enfermedad o como consecuencia de los medicamentos.
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|