¿Qué está pasando con mi cuerpo?

Cuando te detectaron la enfermedad todo sucedió muy deprisa. A partir del inicio de los tratamientos, tu cuerpo se ha revolucionado. Los efectos secundarios de las medicinas son realmente molestos y, si cuando fuiste ingresado inicialmente no estabas tan decaído, a medida que has empezado con los tratamientos los malestares puede que hayan aumentado.

Esta enfermedad es bastante extraña, se presenta de improviso, enseguida hay que iniciar las curas y las molestias comienzan al iniciar el tratamiento.

Además, tu cuerpo es sometido a un montón de cambios y pasas por períodos donde no tienes ganas de comer, a otros donde tienes mucho apetito. Tu imagen puede pasar de un cuerpo frágil y muy delgado a situaciones donde habrás ganado peso y estarás hinchado.

Todo irá pasando y, a medida que termines el tratamiento, tu cuerpo volverá a encontrar el equilibrio y entonces podrás sentirte como antes o quién sabe… con más fuerzas y una visión de la vida muy diferente.